La realidad de la generación masiva de energías limpias como la Fusión Nuclear ITER puede llegar a ser un importante avance tecnológico global, limitado de momento para los países de economías más avanzadas, donde también los expertos consideran que es momento de destinar más recursos gubernamentales, respecto a la clasificación, cuidado y mantenimiento de los lugares de depósito de basura nuclear de las plantas de fisión nuclear ya construidas anteriormente que siguen funcionando, siendo en muchos casos, contaminadoras de la tierra, el aire y del agua o generadoras de daños permanentes al medioambiente como las que se encuentran destruidas en las plantas de Fukushima Daiichi en Japón 2011, o de Chernobyl, Ucrania de 1986.